martes 20 de octubre de 2009

Diferencias de sexo en la dependencia del alcohol: dimensiones de personalidad, características psicopatológicas y trastornos de personalidad

Diferencias de sexo en la dependencia del alcohol: dimensiones de personalidad, características psicopatológicas y trastornos de personalidad.-

Ricardo Bravo de Medina, Enrique Echeburúa* y Javier Aizpiri
Clínica de Medicina Psicoorgánica y * Universidad del País Vasco

En este artículo se lleva a cabo un estudio sobre las diferencias de sexo en la dependencia del alcohol, en dimensiones de personalidad, características psicopatológicas y trastornos de personalidad.
La muestra constó de 158 pacientes dependientes de alcohol en tratamiento (105 hombres y 55 mujeres).
Se les administraron diversas pruebas de personalidad (la Escala de Impulsividad, la Escala de Búsqueda de Sensaciones y el STAI), algunas pruebas psicopatológicas (SCL-90-R, BDI y Escala de Inadaptación) y una entrevista estructurada para los trastornos de personalidad (IPDE). Los resultados mostraron que no había diferencias en las dimensiones de personalidad, que las mujeres tenían una mayor sintomatología ansioso-depresiva y una mayor inadaptación a la vida cotidiana, y que entre los trastornos de personalidad —menos frecuentes que en los hombres— los más habituales eran el obsesivo-compulsivo, el dependiente y el histriónico.
Se comentan las implicaciones de este estudio para la investigación futura.

Psicothema 2008. Vol. 20, nº 2, pp. 218-223

Galicia: Más del 50% de los menores que consumen drogas viven con familias sin problemas

José Luis Sancho, miembro de Proyecto Hombre, ha explicado que estos jóvenes no son adictos, pero sí tienen «un consumo abusivo de sustancias».

Más del 50%de los adolescentes y jóvenes que consumen drogas estudian y proceden de familias totalmente «normalizadas», principalmente de clase media, tienen una media de edad de unos 17 años y son mayoritariamente varones.

Este es el perfil psicosocial de los adolescentes tratados en Proyecto Hombre, según se desprende de un estudio presentado hoy, realizado sobre una muestra de 1.467 familias y 1.079 chicos y chicas de entre 15 y 22 años que iniciaron el tratamiento el pasado año.

José Luis Sancho, miembro de Proyecto Hombre, ha explicado que estos jóvenes no son adictos, pero sí tienen «un consumo abusivo de sustancias», que «está convirtiendo su vida en algo cada vez más problemático» y «no les permite madurar adecuadamente».

La edad media de los chavales es de 17,34 años y el 63,5%son menores de edad, mientras que un 78,39%son hombres y un 21,7%mujeres, lo que, según Sancho, se justifica en que «los chavales son más impulsivos» y en ellos se manifiestan más determinadas conductas de riesgo.

Un 53,8%de los atendidos estudia, un 19,1%trabaja, un 2,5%estudia y trabaja a la vez, y un 23,9%no tiene ocupación.

En un 52,9%de los casos viven con ambos progenitores, el 26,2% con su madre (sola o con su pareja actual) y sólo un 4,9% reside con su padre (solo o con su pareja).

La demanda de asistencia es principalmente por consumo de cannabis (69,6%de media) y en menor medida por cocaína (18,3%), alcohol (4,5%), disolventes (3,21%) y heroína (2,24%), aunque el 73,12 por cieno de los tratados es esencialmente policonsumidor.

El consumo de los adolescentes es «esencialmente recreacional», asociado al ocio y al encuentro con los amigos, según Sancho, quien ha señalado que en la mayor parte de los casos consumen cannabis de lunes a jueves y los fines de semana también alcohol y otras sustancias.

No obstante, el tipo de sustancia cambia dependiendo de la edad y, así, en los menores de 18 años el cannabis es el principal consumo en un 82%%de los casos y la cocaína aparece en un porcentaje muy bajo.

En cuanto a los mayores de 18 años, la demanda de cannabis decrece hasta el 45%y la cocaína aumenta a un 30 por ciento.

En la mayoría de los casos el consumo de drogas va acompañado de fracaso escolar y otros tipos de conducta en casa como agresividad y falta de comunicación con los padres, lo que da la voz de alarma a los padres para solicitar ayuda, según ha explicado Sancho.

Ha asegurado que no se puede concluir que esté disminuyendo la edad de consumo, pero sí que está aumentando la demanda de ayuda por parte de las familias.

Durante el tratamiento se enseña a los padres a controlar los horarios y los gastos del menor, a poner normas, a recuperar la autoridad y a dialogar con sus hijos.

Fuenet: La Voz de Galicia

viernes 9 de octubre de 2009

2 primeros egresos de los Tribunales de Tratamiento de Drogas en RPA

2 jóvenes de 17 y 18 años se convertirán hoy en los primeros egresados del proyecto piloto de Tribunales de Tratamiento de Drogas en menores sujetos a la ley de Responsabilidad Penal Adolescente, aplicado por la Fiscalía Centro norte. El modelo para adultos, adaptado por la Fundación Paz Ciudadana, se aplica exitosamente en 10 tribunales.

El lunes El Mercurio editorializó sobre este relevante tema (creo reconocer la pluma de una de las principales expertas nacionales en el tema) y ayer Francisca Zapata, destacadísima jueza, escribió ayer en El Mercurio. Abajo ambas notas.
Más info sobre Tribunales de Tratamiento en el sitio de paz ciudadana y en Drug Courts.


"El interesante editorial sobre tribunales de drogas, del lunes 5 de octubre, omite un aspecto que nos parece importante destacar: los tribunales de garantía que participan de esta iniciativa lo han hecho voluntariamente, sin ningún tipo de incentivo u orientación institucional. En un Poder Judicial estructural y culturalmente regido por lógicas jerárquicas esta tarea ha sido, sin embargo, abordada con prescindencia total y absoluta de aquéllas, lo que ha significado, obviamente, que el sistema de calificaciones ha sido ciego a la valoración de esta iniciativa. No es una queja. Es una descripción fáctica. El sentido de esta nota apunta a destacar a los operadores judiciales que han dedicado su valioso tiempo a este esfuerzo, en un esquema en el que sin su participación la decisión del resto de los operadores (fiscales y defensores) en caso alguno hubiera podido prosperar.
Esto deja en evidencia dos cosas: la primera: la vocación de servicio de los jueces de garantía y, la segunda, la justificación de las propuestas de modernización del Poder Judicial a través de una reestructuración global que rediseñe —entre otros— los sistemas de controles, instalando modelos de evaluación del desempeño que impliquen incentivos y reconocimiento para quienes participen de este tipo de iniciativas.
Hemos sostenido invariablemente que Chile necesita repensar globalmente el esquema judicial vigente a través de un debate nacional serio y transversal, y así la Convención de Magistrados de Valdivia (2007) postuló la separación de las funciones jurisdiccionales de las de gobierno judicial, a fin de fortalecer la independencia interna y externa de los jueces en un esquema que presupone a la Excma. Corte Suprema abocada sólo a funciones jurisdiccionales, y los temas de gobierno judicial a cargo de un órgano autónomo. La convención que se avecina (Antofagasta, 9 de octubre) se volcará a estudiar las propuestas más detalladas que ha avanzado la comisión de modernización de la Asociación Nacional de Magistrados, entre las cuales se cuenta un proyecto de la reformulación de la carrera judicial orientada al mejoramiento continuo y reforzamiento de los deberes éticos de la función de juzgar.

María Francisca Zapata García
Presidenta Asociación de Magistrados
Regional Santiago"

El Editorial de El Mercurio del lunes:
"Lunes 05 de Octubre de 2009
¿Más tribunales de drogas?

La evidencia internacional prueba que los programas del sector justicia más eficaces para evitar reincidencia en el caso de delincuentes con consumo de drogas son aquellos que abordan el real problema subyacente a la comisión del delito, cual es el abuso de drogas por parte del infractor. Sea que el delito haya sido cometido para financiar el hábito o bajo los efectos de drogas, si la persona se somete a tratamiento bajo supervisión judicial, en vez de ser condenado, se logra disminuir la reincidencia, a menor costo para la sociedad. Las cortes de drogas o tribunales de tratamiento se han extendido en el mundo precisamente por estas razones.
Este programa se aplica en Chile desde 2004, cuando se implementó por primera vez en Valparaíso, por iniciativa de la Fundación Paz Ciudadana. Hoy se ha extendido ya a Santiago, Iquique y Antofagasta. Su funcionamiento se basa en un trabajo interinstitucional, que requiere la participación de fiscales, defensores y jueces, además del equipo a cargo de la rehabilitación. Todos ellos deben ajustar sus roles tradicionales en el sistema de justicia para coordinar sus esfuerzos en pro de la rehabilitación de los infractores.

Para lograr asentar el programa en Chile y probar su metodología, se ha funcionado bajo la figura legal de la suspensión condicional del procedimiento, una salida alternativa del proceso criminal. El fiscal puede pedir la suspensión de una causa cuando el imputado no tenga condenas previas y la pena probable que arriesga por el delito cometido sea menor a tres años.
La forma como este programa se ha aplicado en Chile responde a una óptima construcción de una política pública. En vez de masificarlo sin evaluación -como se hizo con el fracasado programa Comuna Segura-, esta iniciativa se ha expandido progresivamente en la medida en que se ha contado con las condiciones para ello. Sin embargo, para alcanzar mayores efectos necesita crecer a gran escala (en EE.UU. se denomina going- toscale ), expandiéndose a más tribunales del país. Pero, antes de eso, se requiere avanzar en ciertos aspectos fundamentales.

El primero es contar, antes de expandirlo, con todos los componentes necesarios del modelo de intervención: fiscales, jueces y defensores capacitados y especializados y comprometidos con esta concepción. Luego se necesita una amplia oferta de tratamiento de rehabilitación en las comunas que comprende la jurisdicción de cada tribunal. En fin, la madurez que han alcanzado los pilotos mueve a evaluar si, antes de su expansión, el programa no debería contar con una figura legal propia, abandonando el uso de la suspensión condicional del procedimiento.

En otros países, este método se ha extendido a reincidentes y también respecto de delitos graves. Las evaluaciones que se realizan antes de admitir a un participante y durante el proceso que vive el infractor son controles efectivos, que resguardan la seguridad de la sociedad. Al arriesgar consecuencias penales mayores, el programa se convierte en una mejor opción e incentivo para los participantes. Bien gestionado, podría explorarse su conversión en una política pública que aporte a la disminución del delito y a la reinserción de los infractores."

sábado 23 de mayo de 2009

Abuso y dependencia de sustancias psicoactivas, en Boletín Medicina PUC

Dr. Mario Seguel, Depto. de Psiquiatría, Facultad de Medicina, Pont. Universidad Católica de Chile
en el Boletín Psiquiatría PUC

Extracto:

"La comorbilidad es muy frecuente en los trastornos psiquiátricos. Es así como el 74% de los pacientes psiquiátricos hospitalizados refieren haber abusado de sustancias y el 13% abusa regularmente de drogas, sin considerar el alcohol. La identificación de un trastorno preexistente o concurrente es difícil, ya que muchos síntomas psíquicos o incluso condiciones médicas pueden ser causadas por la sustancia. Uno de los criterios que pueden ser útiles para precisar la comorbilidad es el comienzo de los síntomas. Es así como la existencia de un importante deterioro social previo a la hospitalización, uso de psicofármacos y pobre desempeño laboral, debieran plantear la existencia de patología dual.

Los trastornos del ánimo como distimia, doble depresión (sobreimposición de una depresión mayor a una distimia) y trastorno bipolar exponen a un alto riesgo de uso de anfetaminas, cocaína, alcohol y benzodiazepinas. El alto nivel de sufrimiento que acompaña al abuso y dependencia, asociado a la existencia de psicopatología, produce importantes dificultades en al área interpersonal, en el mundo laboral y en las relaciones sociales, pudiendo orientar la impresión clínica hacia la existencia de un trastorno esquizofrénico más que a uno del área afectiva.

Los trastornos de ansiedad ocupan el segundo lugar luego de los trastornos del ánimo, siendo muy difícil su separación inicial, ya que una crisis de pánico puede presentarse en relación a intoxicación de cocaína, uso de marihuana o privación de alcohol o benzodiazepinas. Es importante destacar los altos porcentajes de suicidio en pacientes con trastorno de pánico no tratado (18%), tan altos como los asociadas a depresión no tratada (15%). Otro trastorno de ansiedad preexistente es la fobia social, especialmente asociada a alcohol, tabaco y benzodiazepinas.

La esquizofrenia frecuentemente se complica con abuso y dependencia, habitualmente con estilos inhabituales de consumo, de carácter bizarro, con uso de vías inhabituales (ojo, pene, vagina). Frecuentemente empeoran los síntomas psicóticos o se generan síntomas paranoides cuando se usan altas dosis de cocaína o anfetaminas."

viernes 22 de mayo de 2009

Estudio de prevalencia y factores asociados al consumo de drogas

miércoles 20 de mayo de 2009

Paper inglés sobre tratamiento y supervisión de infractores con consumo problemático de drogas

McSweeney, T., Turnbull, P.J. and Hough, M. (2008) The treatment and supervision of drug dependent offenders: A review of the literature prepared for the UK Drug Policy Commission. London: UK Drug Policy Commission.

Los autores son investigadores del King's College, del Instituto de Investigación en Política Criminal, uno de las varias escuela de esta prestigiosa universidad dedicadas al estudio de temas relacionados con el delito, la cárcel y el sistema de justicia.